martes, 19 de septiembre de 2017

ME QUERÍA MUCHO.



El tema de la Tertulia era "Me quería mucho" y yo presenté este trabajo sobre mi abuela Carmen, que espero os guste:

IAIA CARMEN.

La iaia Carmen me quería mucho. Probablemente fuera la persona que más me ha querido nunca. Era alta, y también altiva, delgada, de espaldas muy rectas y cara angulosa que imponía respeto; peinaba sus cabellos grises recogiéndolos en un moño muy alto y vestía siempre de negro. Las demás mujeres de la familia le tenían mucho respeto. No era dada a las efusiones de cariño ni a los espavientos propios de la gente mediterránea. Había nacido en el Valle del Cinca y hablaba siempre en castellano con mi abuelo Miquel - Micalet para los amigos -, que solo sabía hablar en valenciano. Así que se pasaron la vida expresándose cada cual en su lengua. No discutían nunca, y siempre se hacía lo que ella, con el mejor de los criterios, disponía. Doña Carmen era así, de una pieza, pero yo fui su única debilidad. De ella heredé mi incapacidad para relacionarme con gente de manera cordial y mi amor por la soledad y el silencio.
Me adoraba, admiraba mi habilidad con el dibujo y mi forma de hablar adulta y precisa. Cuando aprendí a leer y escribir solo, a los cuatro años, me la gané para siempre; porque ella era una devoradora de libros, en ocasiones extraños, incluso prohibidos. Creía en cosas raras, como la homeopatía y la quiromancia. Estoy seguro de que mandó confeccionar una carta astral para mí, aunque debió esconderla. Y también me llevó una vez a la visita de un afamado adivino para que interpretara el raro prodigio de que yo tuviese una línea de más en mis manos. Debí ser para ella algo así como un pequeño talismán.
Recuerdo que cuando a muy temprana edad pinté a la acuarela una virgen con un niño en brazos, ella lanzó la única exclamación de asombro que nunca le escuché, y salió escaleras arriba para enseñar mi obra a todas las vecinas.
Un día me enteré de que, en realidad, no era mi verdadera abuela, pues se había casado con mi abuelo tras quedar éste viudo, con un niño de corta edad, mi padre. No sé por qué, pero esa noticia me desilusionó mucho, y en una de mis rabietas infantiles la desautoricé diciéndole que no tenía derecho a reñirme porque no era mi abuela auténtica. Ella dio un respingo, levantó la cabeza más que de costumbre y se fue a su cuarto a llorar en silencio.
Nunca le pedí perdón, pero tampoco hizo falta, pues la complicidad volvió a surgir de inmediato entre nosotros al comprender que la sangre no tiene nada que ver con el cariño; y que a veces basta una fugaz mirada de inteligencia para que la otra persona comprenda que le estás diciendo que la quieres.
Antes de morir dejó escrita una larga carta dirigida a mi abuelo, con las instrucciones precisas para que, de nuevo viudo, no perdiese jamás la dignidad.
Nunca me lo dijo; pero fue la persona que más me ha querido.
¡Iaia Carmen!
                                                            Miguel Ángel Pérez Oca.
                                                              
                                                   

domingo, 17 de septiembre de 2017

jueves, 14 de septiembre de 2017

DUELOS DE TONTÓCRATAS.


El Mundo, últimamente, se ha sumido en las tontocracias. Multitud de necios y mediocres han tomado las riendas de países antes acreditados como democráticos y regidos por personas de acusada y benéfica personalidad. No sé si será a causa de la informática, que facilita demasiado los caminos del conocimiento, haciendo innecesarios los esfuerzos intelectuales; no sé si será como consecuencia del uso abusivo de los teléfonos móviles o , simplemente, porque los líderes tontos quieren tener a colaboradores más tontos a su alrededor para que no pongan en peligro sus liderazgos.
El caso es que las viejas y saludables ideologías se han vuelto aberrantes en manos de los idiotas. Y ahora vemos a dos payasos, adalides de un marxismo y un liberalismo en plena descomposición, Kim Jong-un y Donald Trump, sosteniendo un extraño enfrentamiento que puede derivar en horroroso conflicto nuclear, como no propició la pasada Guerra Fría, gracias a la prudencia de unos mandatarios de entonces que no eran precisamente imbéciles. Los dos payasos se enfrentan con sus bravatas, desprestigiando sus respectivos sistemas corrompidos por el machismo alfa de la testosterona o, simplemente, por la necedad.
Pero el mal se ha extendido y otros dos idiotas se enfrentan, por ahora incruentamente, en estos lares.
Don Tancredo Rajoy, ese tonto de solemnidad, que no sabe ni andar, que se empeña en mirar a otro lado cuando un problema de fondo como el catalán reclamaría soluciones inteligentes, y el "patriota" Puigdemont, el de la greña que le impide ver el ridículo y el despropósito en el que incurre, se enfrentan por un referendum con garantías que debiera haberse celebrado hace ya mucho tiempo, cuando los ánimos todavía no habían pasado de la reflexión al visceralismo. El uno se empeña en escudarse tras la legalidad, por muy obsoleta que esta sea, negándose a cualquier negociación para su modificación eficaz. El otro se dedica con los suyos a inventarse una legalidad que se sacan de la chistera, y a contar mentiras históricas y cuentos de la lechera económica para seducir a un pueblo que, permítanme, debe estar hasta las pelotas de zarandajas. Que yo siempre he sabido que los catalanes son gente inteligente. Pero, claro, con alguien como Rajoy al mando dan ganas de ser independientes con tal de librarse de ese tonto solemne de la derechona carpetovetónica. Es lo que hay.
Entre todos los mandatarios idiotas y payasos que nos gobiernan nos pueden llevar al desastre. Yo, al menos, en nuestro triste caso, si fuera mosso de esquadra o juez del Constitucional, los mandaba a los dos a la mierda. 

martes, 5 de septiembre de 2017

VA DE NALGAS.

El tema de la Tertulia de ayer era "Nalgas" y yo aproveché para presentar este trabajo que es un  "homenaje" a Gabriel  García Márquez y su Realismo Fantástico. Sinceramente, yo prefiero cultivar la Fantasía Realista, quizá debido a mi carácter cartesiano. Por eso no me gustó su cuento "El ahogado más hermoso del mundo" que leímos en la tertulia pasada. Ya me diréis.......


LAS NALGAS MÁS HERMOSAS DEL MUNDO.

            Porculillos de la Sierra es un pueblo con fama de tener mujeres de culo breve. Cuenta la leyenda que, en un tiempo remoto, las mujeres de Porculillos, celosas de la torre que corona el vecino caserío de Porculones del Valle, atáronle una soga y tiraron de ella para traerla a su tierra; pero la soga se rompió y cayeron todas de culo, aplastándose el trasero. De ahí que el ínclito poeta Tristán Castaña lo denominase “el lugar de las nalgas escuetas”.
            El tío Pajarito, dueño de un bancal de habas peludas próximo a esa población, estaba trabajando su finca, cuando su azada tropezó con algo blando y extenso que al pronto creyó que se trataba de una bolsa llena de oro morisco. Pero conforme iba despejando terreno, diose cuenta de que era de carne cálida y sonrosada que, al quedar totalmente expuesta, se mostró como dos nalgas gigantescas que surgían de las profundidades.
            Cuando el tío Pajarito corrió al pueblo a dar la nueva, nadie lo creyó en principio, si bien, por mera curiosidad, todos los hombres que atestaban la taberna del Puto Colgao, la única del pueblo, fueron a ver lo que había encontrado el labriego en su bancal. Y maravilláronse ante el prodigio de un culo tan enorme y suave como nunca se había visto en esa localidad ni en ninguna otra de la comarca.
            Aunque un gran disgusto invadiría el ánimo de las mujeres, a las que probablemente soliviantaría que sus esposos admirasen tan hermosas carnes, ítem más si tenemos en cuenta su fama de culiestrechas.
            Así que, extendida la noticia, la totalidad de los habitantes de Porculillos, con el alcalde, el cura y el alguacil al frente, aprovecharon el asueto del domingo para personarse en el ya famoso bancal de habas peludas del tío Pajarito y presenciar el portento.
            -Ya nunca nos podrán llamar “el lugar de las nalgas escuetas”, teniendo esta maravilla en nuestro término municipal – exclamaba el alcalde don Ambrosio Lechuga, dueño de una modesta venta caminera, que ya proyectaba convertir en un hotel de muchas estrellas al que llamaría Beautiful Nalgas Palace.
            Estaba el cura con su hisopo bendiciendo aquellas maravillas carnosas, para mayor gloria del pueblo, cuando un raro temblor sacudió el bancal y los alrededores, de cuyos árboles frutales surgió una nube de pájaros asustados.
            Y la color de las dos gigantescas prominencias fue tomando un tono cárdeno, y agitáronse en un estremecimiento precursor de raros fenómenos. El cura, asustado pero muy profesional, proseguía con sus ceremonias. Y entonces, un atronador y descomunal pedo surgió de entrambas, como el rugido trasero de una bestia de poderosos intestinos y resonancias telúricas. Pero lo peor fue la nauseabunda peste que, conforme avanzaba entre los presentes, iba tornando amarillos los rostros de todos, que, despavoridos, salieron huyendo por los campos.
            El alcalde ordenó al tío Pajarito que volviera a cubrir de tierra su descubrimiento y, tácitamente, todos acordaron no hablar más del enojoso asunto.


                                                                                                 Miguel Ángel Pérez Oca.

martes, 29 de agosto de 2017

LA VERDADERA IMAGEN DE LA TORRE DE BABEL.



Esta no.

Estas sí.

Así era Etemenanki, el zigurat de Babilonia, de cerca de 100 metros de altura. Era un templo a los dioses de Babilonia y un observatorio astronómico. Los esclavos judíos que padecieron allí el cautiverio, aprendieron a escribir con su alfabeto. Se supone que el Éxodo y otras partes de la Biblia, que se habían transmitido hasta entonces oralmente, fueron escritas allí por primera vez. La interpretación bíblica de dicho zigurat como "Torre de Babel, que quiere decir confusión" no es más que la explicación de un pueblo analfabeto sobre los intereses científicos y religiosos de sus señores babilonios, primeros maestros de la Astronomía, que no querían con esa torre alcanzar el cielo sino estudiarlo.
En la actualidad está en ruinas, pero se puede estudiar su estructura perfectamente.

lunes, 28 de agosto de 2017

FANTASÍA REALISTA.


 Quitaoslo de la cabeza. No hay nada más fantástico que la realidad. ¿Os imagináis a un escritor de literatura fantástica o ciencia ficción del siglo XIX (Verne, Wells...) "inventándose" y "anticipando" la Relatividad, la Mecánica Cuántica, las neuronas y el Genoma?
  Los verdaderos profetas se llaman Einstein, Bohr, Hawking, Ramón y Cajal, Severo Ochoa... y su oráculo es la Ciencia y el Método de Descartes, Huygens y Gaileo.
 ¡Es lo que hay!

martes, 22 de agosto de 2017

ANATEMIZAR.


            Ayer estaba terminando mi trabajo para esta tertulia. El tema a desarrollar era “Anatema” y yo había escrito un texto sobre Venezuela. Pero en eso me sorprendió la tremenda noticia de los atentados de Barcelona y pensé que “anatemizar” podría ser un verbo muy grato a los terroristas muyahidines. También otros, como “excomulgar”, “expulsar”, “aterrorizar”, “ejecutar”, “degollar” y, últimamente, “atropellar”. La Historia está llena de anatemas, de hogueras, de tribunales de distintas inquisiciones y de irracionalidad absurda sustentada en una fe exacerbada en las más peregrinas afirmaciones teológicas. Y es que hay gente a la que fatiga pensar, a la que ofende ser ecuánime y reconocer que podrían no tener razón en lo que respecta a algunas de esas tonterías que proclaman los “mensajeros de Dios” en ocasiones solemnes. Las elucubraciones machistas de algunos imanes me han indignado por su misoginia absurda; pero las pastorales de ciertos obispos católicos también me han ofendido por su cerrazón. En general, la beatería y el sano raciocinio están bastante reñidos. Y son esos profetas del despropósito los que se permiten, y se han permitido a lo largo de la Historia, anatemizar a quienes no se pliegan a sus fantasías. Estamos en el siglo XXI y esas cosas deberían estar ya superadas,  pero no lo están; no, señor. Todavía hay gente que, desde un rancio catolicismo, se permite anatemizar a los que defienden el derecho a ejercer la sexualidad libremente, a los que defienden el matrimonio gay, el divorcio y los anticonceptivos. Y en el otro lado, también hay gente que se permite anatemizar a las mujeres que no se cubren la cabeza, llevan vestidos ceñidos al cuerpo y se perfuman para salir a la calle, y les llaman por eso fornicadoras. Y, sobre todo, los líderes de estas religiones “reveladas”, que se proclaman “la única verdadera”, se permiten anatemizar a los “infieles” que creen en otro Dios o, simplemente, lo llaman con otro nombre. Y de anatemizar a exterminar van solo unos pocos pasos, porque aniquilar infieles es un mérito a los ojos de esa deidad cruel y celosa que siempre han predicado los ministros de la intolerancia. ¿Pero cómo se puede creer en un Dios que se complace con la muerte de inocentes, si son de otra religión? ¿Cómo se puede creer en un Dios que premiará con un paraíso lleno de vírgenes dispuestas a ser desfloradas, a quien sea capaz de suicidarse llevándose por delante a todo aquel que no crea en sus dogmas? ¿Pero, qué clase de Dios sería ese, infinitamente sabio, poderoso y bueno? Pues hay fanáticos que sí se lo creen y cometen barbaridades en nombre de esos credos imposibles.
            Jesús fue anatemizado por el Sanedrín, Giordano Bruno por el Santo Oficio, los barceloneses y turistas “infieles” por la Yihad; como también lo fueron Miguel Hernández, Lorca, Salman Rushdie y los dibujantes del Charlie Hebdo. Y sin embargo, quiero creer que la racionalidad acabará triunfando sobre los anatemas, o no seríamos Homo Sapiens.

                                                                                          Miguel A. Pérez Oca.
                 
(500 palabras, incluidos título y firma)      

lunes, 21 de agosto de 2017

UN TRABAJO SOBRE VENEZUELA.

Este trabajo, titulado "Anatema mediático", lo había escrito para la Tertulia de hoy, pero la terrible noticia de los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils me ha hecho cambiar de idea y preparar otro trabajo diferente y más imprescindible. Así que os pongo aquí este que es en principio un adelanto del artículo "Hablemos de Venezuela" que puse el otro día en este mismo blog. Hablar de Venezuela es muy complejo y se necesitarían muchas páginas y testimonios para que uno pudiera hacer un análisis ponderado. Esto es solo un avance. Quiero dejar patente que, pase lo que pase en este país hermano, yo deseo lo mejor para su pueblo de trabajadores.



ANATEMA MEDIÁTICO.
En el palacio de cristal del valle secreto de Shangri-La, allá donde trabajan los laboratorios que buscan el gen de la inmortalidad, solo para millonarios; allá donde se organizan las guerras productivas y la industria armamentística; allá donde se deciden los números de la próxima crisis y se planifican las hambrunas y las epidemias mortales, con el objeto de limpiar el Tercer Mundo de poblaciones indeseables; allá donde se acuerda comprar y ocultar las patentes de energías limpias y baratas; allá donde se inventan razones para no frenar el calentamiento global, mientras se adquieren paraísos en zonas frescas y exclusivas para los elegidos; allá donde se fabrica la post-verdad y se adoctrina a los pueblos para que no se opongan a las directrices de la élite; allá donde se preparan y financian las campañas electorales que darán el triunfo a los políticos sumisos, aspirantes a privilegiados; allá es donde se ha reunido el Santo Oficio Mediático Mundial.
-¡Anatema! – ruge el Gran Inquisidor - ¡Anatema a Maduro y sus secuaces! Hay que impedir que la herejía anticapitalista vuelva a medrar  en el mundo.
-Estoy asombrado – objeta el director de un periódico conservador español y tertuliano televisivo habitual -, porque, aquí entre nosotros, habrá que reconocer que esos bolivarianos se están enfrentando a la oposición violenta de la derecha con medios muy moderados. Sus elecciones, desde los tiempos de Chávez, siempre fueron limpias, y los cabecillas convictos de las algaradas han sido devueltos a casa, en arresto domiciliario, una vez pasados los comicios de la nueva Asamblea Constituyente…
-Pues por eso mismo – le interrumpe el Gran Inquisidor -. Es muy peligroso para nosotros que ganen limpiamente. Hay que coordinar las acciones de la prensa para socavar el prestigio de esos herejes populistas. Hay que falsificar los telediarios, mostrar escenas de violencia y achacarla siempre al gobierno, mover todos los títeres, conseguir que la palabra Maduro sea sinónimo de dictador…
Y entonces habla Roberto Belarmino, filósofo y estratega del Santo Oficio, clonado a partir de unos cabellos extraídos de la tumba de un famoso inquisidor del siglo XVII de su mismo nombre:
-Acosando sin tregua a los revolucionarios les provocaremos una actitud defensiva, cada vez más cerrada, que los conducirá inevitablemente al totalitarismo. Y así se habrá malogrado su revolución y tendremos argumentos reales para combatirlos y desprestigiarlos. Tenemos muchos ejemplos de esta maniobra maquiavélica: Robespierre, Stalin, Castro…
Todos callan, admirados de la sagacidad de Belarmino, excepto el tertuliano español, que pregunta:
-¿Y si nos responden con el absolutismo machista saudí, el racismo religioso de Israel o la chulería xenófoba de Trump, qué debemos decir?
-Nada – proclama Belarmino -. Lo que no sale en los medios, no existe.
-Muy bien – concluye el Gran Inquisidor -, pues: ¡Anatema a toda revolución! Y ya saben ustedes lo que tienen que hacer.
Todos recitan el lema de la organización:
-¡”Verdad y mentira es lo mismo,
     si está en juego el Capitalismo”!
-¡Amén!
Y se marchan a sus respetivos países y a sus respectivas redacciones.

                                                                        Miguel Ángel Pérez Oca.

lunes, 14 de agosto de 2017

HABLEMOS DE VENEZUELA.


Lo que más me disgusta de los medios de comunicación actuales es que en ellos predomina el espectáculo sobre la información rigurosa. Estamos hartos de ver sangre, muertos y destrucción en distintas guerras y episodios violentos, pero muy pocas veces se nos informa de manera adecuada y fidedigna del origen de esos conflictos y las intenciones y aspiraciones de quienes se enfrentan en ellos. Lo mismo pasa con Venezuela, agravado por un sesgo intencionado de información tendenciosa contra la llamada opción bolivariana, fomentado sin lugar a dudas por los intereses del capitalismo americano y de la oligarquía local. Otra cosa es que Maduro no despierte al cien por cien nuestra simpatía y nuestra confianza. Es un tipo duro, quizá demasiado antipático, con una dialéctica grandilocuente e infantiloide que no nos convence a los viejos progresistas europeos, y un soporte ideológico, heredado del general Chávez, que se proclama “bolivariano” de una manera que, al menos yo, no acierto a descifrar en todas sus características político sociales (Al fin y al cabo Bolívar era un miembro liberal de la buena sociedad colonial). Por otro lado, no le he oído nunca ninguna mención a Marx, que yo sepa, pero, bueno, eso ya no se lleva, pese a su permanente vigencia. Por todo ello, tengo claro quiénes son los malos en esta historia: los oligarcas y sus secuaces; pero me encuentro desconcertado hasta cierto punto por quienes deberían despertar mis simpatías y adhesiones.
            Tomar un café, un vino o un refresco con una persona muy bien informada del asunto venezolano y que merece toda nuestra confianza, es un lujo que la praxis ética de los medios de comunicación debería hacer superfluo, pero que no lo es, desgraciadamente. Y así uno se tiene que buscar la buena información por su cuenta, contactando con quienes se la pueden dar de verdad.
En primer lugar, hay que analizar la composición social del pueblo venezolano. Como el de muchos países americanos, sus clases sociales no se corresponden a las europeas; por lo que se hacen muy difíciles las comparaciones. La clase alta está formada por una oligarquía criolla, heredera de los antiguos colonizadores españoles. Hoy día está alineada con los intereses capitalistas globales, y no tiene ningún escrúpulo ni aprecio alguno por el pueblo llano, en absoluto, como se ve en la sucesión de sus adhesiones a las distintas dictaduras de derechas y gobiernos corruptos que jalonan la historia del país. La clase media, compuesta por profesionales, especialistas y empresarios de mayor o menor entidad, es relativamente pequeña, comparada con el resto de la población, y guarda una ideología conservadora, celosa de sus más o menos  importantes ventajas sobre la clase baja. En cuanto a esta clase baja, proletaria y campesina, pobre, inculta y desinformada, es exageradamente voluminosa y ha sufrido penurias que no deberían darse en un país rico en materias primas como Venezuela.
En una situación como esta, se entiende que una revolución encaminada a satisfacer a la clase baja en sus más elementales necesidades y derechos se hace a costa de los privilegiados, o es imposible hacerla. La oligarquía se ve perjudicada en sus intereses, pero sobrevive holgadamente porque cuenta con enormes medios económicos. Así que es la clase media la que se ve dañada realmente en sus hasta ahora modestos privilegios. Ellos son los que nos cuentan la desastrosa situación del país (desastrosa para ellos) e intentan sobrevivir y conservar su estatus viniendo a Europa a ejercer sus profesiones. A este respecto, no podemos hablar con la gente de la clase baja porque no vienen aquí a contarnos cómo les va. Ya quisieran ellos poder viajar y conocer mundo. Así que la mayoría de las informaciones que tenemos sobre Venezuela provienen de gente de la clase media, fugitiva de la revolución, o de tendenciosas informaciones de la prensa internacional, regida por el Capitalismo mundial.
Habría que analizar las causas que llevaron a los proletarios venezolanos a abstenerse en unas elecciones cruciales o a votar contra sus intereses en los comicios a un Parlamento que resultó de mayoría derechista. ¿Desinformación? ¿Crisis económica manipulada? ¿Errores de Maduro? El caso es que el comportamiento de Maduro, quizá torpe y antipático, no se ha salido hasta ahora de lo razonable. Las elecciones siempre han sido limpias en Venezuela, desde los tiempos de Chávez, como lo atestiguan los informes de los observadores internacionales. Y la actual pugna del Gobierno con el Parlamento de mayoría derechista o de la oposición con la nueva Asamblea Constituyente, han alcanzado cotas de legalidad quizá discutible y, sobre todo, negociable. Pero los intentos de Maduro de salir de esta situación están siendo boicoteados sistemáticamente por la violenta actitud de una tenaz oposición de derechas, apoyada con actos de fuerza por los agentes profesionales de la reacción golpista, que ya han intentado al menos en dos ocasiones derrocar ilegalmente al gobierno elegido en las urnas.
El problema se agrava por el sistema presidencialista que rige en Venezuela y en la mayoría de los países americanos y que ya ha provocado en muchas ocasiones enfrentamientos entre el ejecutivo y el legislativo. Este sistema dio lugar a la tragedia de Allende en Chile y ahora al enfrentamiento entre Maduro y la Cámara Legislativa. Si el gobierno, como en España y muchos otros países europeos, surgiera del Parlamento por mayorías, estos enfrentamientos no se podrían dar.
Es un hecho histórico que el acoso continuado y artero, desde fuera y desde el interior, contra la Revolución incipiente provoca en sus dirigentes y en el mismo pueblo revolucionario, una actitud defensiva, cada vez más fuerte, que puede acabar, y de hecho acaba muchas veces, en totalitarismo. Ya en tiempos de la Revolución Francesa, el caso de los jacobinos de Robespierre y el Terror es del todo significativo. Después vendrían Stalin, Castro, Mao, etc., etc., hasta llegar a los tragicómicos aspectos de la actual dirección de Corea del Norte y el culto a la personalidad.
Venezuela está en una encrucijada histórica decisiva. Si la Revolución de Maduro triunfa limpiamente, por medios democráticos, y no cae en el autoritarismo, el ejemplo puede cundir en el resto del mundo americano y africano. Y eso la oligarquía capitalista mundial no lo puede consentir. Una de las armas de esa oligarquía es la desinformación, la ahora llamada post-verdad, con la creación de tópicos y tabúes que impidan a los pueblos desinformados hacerse cargo de la situación. Esa, me temo, es la situación actual de Venezuela y no debemos consentirla. Ya tenemos claro quiénes son los enemigos de todos los pueblos, quiénes son los que están poniendo en peligro la misma supervivencia de la especie humana por sus inconfesables intereses de capitalismo feroz e incontrolable, y quiénes son los que mueven los hilos de la prensa para contarnos mentiras interesadas. Exijamos pues a los revolucionarios venezolanos el respeto a la democracia y los derechos humanos, que hasta el momento no parecen haber sido conculcados pese a las sospechosas informaciones de la prensa sumisa, pero tengamos muy claro que ellos, los bolivarianos, son de los nuestros y que la derecha en general trabaja para los amos, nuestros enemigos. Maduro se esfuerza en negociar con la oposición y quiere convocar una Comisión de la Verdad que desenmascare a los impostores, pero la derecha venezolana se resiste y boicotea sistemáticamente cualquier iniciativa de progreso, lo que desvelaría sus turbias intenciones si estuviéramos todos bien informados.
Yo, al menos, lo tengo muy claro: Maduro lo puede hacer mejor, seguramente, pero la alternativa presuntamente liberal a Maduro es el regreso de Venezuela al redil de la explotación y los privilegios seculares en un país que merece mejor suerte. La gente pobre de Venezuela lo sabe muy bien y no renunciará a los derechos conquistados. Que la presión no les lleve a reclamar un excesivo autoritarismo que desvirtuaría a la larga a la misma revolución, como pasó en la URSS, en China y en tantos otros sitios que, a la larga, también han caído en manos del Capitalismo fagocitador.
La democracia es imprescindible, porque sin libertad no hay revolución.
Lo dijo nada menos que Rosa Luxemburgo.
Miguel Ángel Pérez Oca. 



    

martes, 8 de agosto de 2017

LA MARAVILLA Y EL IDIOTA.



            Allá por el horizonte, como si flotase en el aire, se recorta contra la calima la nevada cima del Kilimandjaro. La sabana amarillenta se extiende como un mar de yerba, jalonado de estilizadas acacias de copa horizontal y oscura. A lo lejos, grupos de cebras y jirafas se buscan el sustento. Y en primer término, rodeada del respeto general, avanza la más grande maravilla de las llanuras africanas: mamá elefante. Su porte egregio, su gran estatura, sus pasos firmes y pausados, su excepcional morfología, con esas enormes orejas que abanican el aire, los largos y relucientes colmillos, la hábil trompa inquieta, sus ojos inteligentes y su enorme cabeza, llena de pensamientos amorosos y lejanos recuerdos. Es una hembra vieja y poderosa, matriarca de la manada de hijas jóvenes y sus delicadas crías, que siempre la acompañan. Los machos, dispersos por la llanura, van a su aire y no se acercarán mientras el celo no lo disponga.
La gran reina del marfil vigila incansable; vela por la seguridad de los suyos y recuerda episodios de su vida pasada, aventuras y peligros sufridos en tiempos pretéritos o recientes. Más de una vez ha tenido que enfrentarse a un león o a una horda de hienas para defender a su nieto más pequeño. Cuando se enfada es terrible: barrita furiosa mientras agita sus grandes orejas e infunde pavor en cualquier atacante que no osaría luchar contra su masa gigantesca y amenazadora. Es la maravilla de África, la Reina, y lo sabe.
            Pero, en eso, el idiota ha llegado a la sabana. Rodeado de una corte de serviles subalternos, un estúpido ser erecto, descendiente de una larga saga de soberanos endogámicos y rijosos, reinantes de opereta en algún país donde la élite poderosa prefiera jefes tontos y manejables, pretende dar rienda suelta a sus bajos instintos, segando la vida de un ser verdaderamente majestuoso; matando a un rey de verdad. Los guías le señalan a la vieja abuela elefante, que ya se revuelve inquieta. Y él, el rey de pacotilla, reclama su carísimo rifle de último modelo, que cuesta una fortuna a sus súbditos incautos, y lo carga con cartuchos explosivos, capaces de reventar la cabeza, llena de amor y de recuerdos, del gran paquidermo.
            La matriarca ha visto al mequetrefe y se dispone a espantarlo con uno de sus amenazadores movimientos de avance y retroceso. Generalmente, basta con esa demostración de fuerza, para que el intruso emprenda la huida y no haya que recurrir a la violencia… Pero en ese momento suena un disparo y el gran cerebro pensante, que sin duda albergaba a un valioso ego, estalla para siempre. Se ha cometido el regicidio y el idiota usurpador se colocará al lado del cadáver para hacerse unas cuantas fotos estúpidas.
            La raza de los elefantes está amenazada, mientras la triunfante de los idiotas convierte este mundo en un basurero dentro de un cementerio. Y acabará muriendo de éxito.
¿Se puede ser más tonto? 
Miguel Ángel Pérez Oca.

                                                                        (Este relato contiene 500 palabras,
                                                                                incluídos el título y la firma,
                                                                                ni una más ni una menos.

                                          Doy fe de ello.)

viernes, 4 de agosto de 2017

MI MADRE CUMPLE 99 AÑOS.

Dª Magdalena Oca, mi madre, cumple hoy 99 años. ¡Felicidades, mamá! ¡A por los 100!

LA SEGUNDA EDICIÓN DE MI LIBRO EN LA LIBRERÍA GIGAMESH DE BARCELONA.

En la página de Editorial Premium aparece esta foto de la librería Gigamesh de Barcelona con la segunda edición de mi libro. La cosa marcha...

miércoles, 26 de julio de 2017

¡ME SOBRA UN TELESCOPIO!



Estoy haciendo obras en mi casa y no me va a quedar sitio para este telescopio Maksutov Cassegrain de 130 mm. de diámetro, 1000 de focal, dos motores, catalejo polar, trípode metálico, etc., etc.
Es el que usaba antes de mi Dobson de 200 mm. y lo vendería baratito.
Si os interesa, mandadme dirección de correo o teléfono y nos ponemos en contacto.
¿Vale?

martes, 25 de julio de 2017

CRUELDAD Y LOCURA EN PAMPLONA Y EN 500 PALABRAS.


El tema de la tertulia de ayer era "Plenitud y tristeza" y las nuevas normas nos imponen una longitud máxima de 500 palabras. Bueno, pues ahí va mi desahogo un tanto comprimido. Espero que os guste y os haga pensar. Es sencillo, basta con ponerse en lugar del pobre bóvido al que hacen correr por la mañana, para matarlo y vejarlo por la tarde, y pensar si vale la pena ese sufrimiento para que unos homínidos un tanto locos se diviertan. Se admiten comentarios y objeciones, siempre que sean racionales.

PAMPLONA, PLENITUD Y TRISTEZA.
Esta madrugada me he despertado con el sol, he abierto el armario y he encendido el televisor que se esconde junto a mi ropa. Un amable presentador y una   redicha compañera, vestidos ambos de pamplonica, me hablan de las excelencias de la fiesta popularizada en su día por Hemingway. “A San Fermín pedimos por ser nuestro patro-ón…” cantan unos “mozos” más bien mayorcitos, agitando periódicos enrollados, ante una hornacina que guarda la pequeña talla de un santo vestido de pontifical. Otros corredores hacen cola para dar la mano a un pastor de verde. Otros se genuflexionan, se atan las zapatillas una y otra vez, besan medallitas o neutralizan su miedo con extraños ritos. Que digo yo que si experimentan miedo - seguro que lo experimentan -, y dado que es un sentimiento muy desagradable, ¿para qué corren el encierro?
Alguien me dirá que aquello hay que vivirlo para apreciarlo. Y, seguramente, tiene razón. Aunque en ocasiones muere alguien; y todas las veces, alguno sale herido o descalabrado. Pero esa es, precisamente, la razón y el atractivo de una fiesta donde los hombres de antes ponían a prueba su hombría viril. Pero ahora hay muchachas que demuestran que tienen tanto valor como los tíos y que la presunta hombría es una virtud muy discutible y de significado machista.
Bueno, pues suena el chupinazo y los toros bravos, acompañados de sabios, viejos y enormes cabestros dotados de cencerros, salen calle arriba y se tropiezan de pronto con una masa de primates vestidos de blanco y rojo, que corren despavoridos a la vez que entusiasmados, esquivando sus astas. Ellos, los pobres rumiantes, están más asustados que los “mozos” y cuando cogen a alguien con sus afiladas cornamentas es por puro accidente. Lo que quieren los animalitos es alcanzar de nuevo un corral donde comer yerba y ensimismarse mirando el campo, que es lo suyo. Pero, claro, la masa de energúmenos que corre delante y detrás de ellos, el campaneo de los cencerros, los gritos agudos de alguna histérica y el escándalo general los aturden y, en ocasiones, los cabrean y los convierten en fieras peligrosas para el tonto que se pone a su alcance. Son unos momentos de irresponsable plenitud. Y al final, todos se quedan contentos, los que han salido ilesos o con pocos rasguños, porque han vencido al miedo, los heridos porque ahora son héroes, y los muertos, si los hay, porque ya no les duele nada.
A la tarde, los pobres animales herbívoros, cuyos cuernos son solo armas defensivas, serán toreados, picados, banderilleados, torturados, humillados y muertos a estoque por unos figurines llamados matadores. No matarifes, que esos matan para que nos alimentemos, sino matadores, que matan para que algunos alimenten sus bajos instintos. Y eso me llena de tristeza, vergonzoso colofón, cruel, inhumano, para esta loca fiesta; como diría nuestro paisano Berenguer de Marquina, Virrey de México, que tuvo que dimitir por ser antitaurino, es decir, humanista y civilizado.
Vixca Alacant.    
                                                                   Miguel Ángel Pérez Oca.



(Doy fe de que este escrito contiene,
exactamente, 500 palabras,

incluidos el título y la firma)

martes, 18 de julio de 2017

YA TENGO EN IMPRENTA LA SEGUNDA EDICIÓN DE MI LIBRO.


Editorial Premium anuncia que ya ha entrado en imprenta la segunda edición de "EL SILENCIO DE LAS ESTRELLAS", PREMIO DE NOVELA DE CIENCIA FICCIÓN "CIUDAD DEL CONOCIMIENTO", que ha agotado sus existencias en menos de tres meses desde su aparición en el mercado.
No he cambiado nada del texto de la Primera Edición.
El 7 de octubre asistiré al Encuentro de Literatura Fantástica que se celebrará en Dos Hermanas (Sevilla) donde presentaremos la II edición de dicho premio literario bianual y participaré, con el autor Zoilo Andrés, primer finalista del concurso, Jesús Moracho en nombre de la Editorial Premium, y Antonio Vilella  como moderador, en un coloquio sobre la Ciencia Ficción y su problemática.

miércoles, 12 de julio de 2017

AGONÍA MÁS ALLÁ DEL TIEMPO.




El tema del pasado lunes era "La Agonía", y yo aporté este trabajo que espero os interese por su auténtico valor histórico:

AGONÍA MÁS ALLÁ DEL TIEMPO.
            Del cielo cae un agua mansa que llena de reflejos las grúas contrahechas y los restos de los tinglados del puerto de Alicante. Bajo una precaria techumbre rota por mil sitios, agoniza el viejo comandante. Nadie puede ya curar sus terribles heridas. Su vida se apaga lentamente; aunque ya no parece sufrir. A veces abre los ojos y mira de soslayo a su alrededor. La República entera agoniza con él y un sopor general, un triste desánimo, encorva los cuerpos de sus acompañantes, malolientes, sucios, harapientos, embutidos en los vestigios de uniformes que un día fueron de color caqui. De vez en cuando, un desganado compañero caritativo se le acerca, le dice unas palabras de consuelo y le humedece los labios con un trapo mojado. Nadie puede hacer nada más por él. Y él lo sabe, sabe que se muere, pero ya no le importa. Un suave sopor, una especie de cómodo abandono se va apoderando de su cuerpo y de su mente. Agoniza desde hace siglos, o solo un momento eterno. En realidad, el tiempo ha perdido su significado. Su transcurso carece de sentido en esa situación eternizada. Ya es tarde para que el viejo comandante comprenda sutilezas filosóficas como las que un pensador familiarizado con las modernísimas teorías de Einstein o de Böhr elaboraría acerca del tiempo como dimensión de un tetradimensional superespacio físico… o metafísico. Aunque hace tan solo unas semanas, en el frente, una animada conversación con el comisario político del Regimiento, un intelectual profesor de Física, le abrió la conciencia a ideas que hoy le resultan extrañas, pero, de alguna manera, consoladoras.
            -El tiempo no existe, camarada comandante – le decía entonces el comisario, con un vaso de vino tinto en la mano.
            Fue capturado por los facciosos durante el combate siguiente, mientras trataba de proteger la retirada de sus compañeros. A estas alturas, seguramente, ya lo habrán fusilado. Los dos han quedado fuera de combate, capturado uno, herido mortal el otro.
            El viejo comandante ha estado a punto de ser subido al vapor Stanbrook, hace dos días, pero a última hora sus compañeros decidieron sustituir su incómoda camilla por tres plazas de refugiados. Al fin y al cabo, él estaba ya muriéndose sin remedio. Y no le supo mal. Prefiere morirse en paz sobre el suelo firme, bajo la precaria techumbre del destruido tinglado, oyendo caer la lluvia mansa.
            Se oyen voces al amanecer. Hay que rendirse, dice alguno, mientras otros cargan sus pistolas para defenderse o para suicidarse. Hay que desprenderse de gorras e insignias, porque al oficial que capturen lo van a fusilar. En lo alto de una maltrecha grúa todavía ondea una bandera republicana. Nadie tiene ánimos para descolgarla y tirarla al mar, y allí queda, flotando sola al viento, con la única compañía del viejo y moribundo comandante, mientras los demás se van levantando y se dirigen lentamente hacia la salida del puerto, donde les esperan los carceleros y los verdugos. Y una triste sonrisa se dibuja en la arrugada boca del moribundo. Muchos de esos jóvenes fuertes y, hasta hace pocos días, animosos van a morir antes que él.
            Suenan algunos disparos de arma corta. Son los suicidas que prefieren hacer mutis antes que caer en manos de sus asesinos. Y el muelle queda abandonado a su suerte, con la ajada bandera republicana ondeando todavía sobre la sedente figura del viejo comandante moribundo.
            Llegan soldados con uniforme nuevo. Son los que se llaman a sí mismos nacionales, como si los republicanos no tuvieran también una nación.

            -¡Esa bandera, hay que quitarla de ahí! – grita un sargento de voz aguardentosa. Y varios soldados se encaraman a los hierros retorcidos y arrancan la postrera insignia republicana, que luego quemarán con las otras capturadas entre los restos del castigado puerto. La República ha muerto antes que el viejo comandante, que todavía agoniza, más allá del tiempo, bajo la lluvia mansa.                           
                                                                                      Miguel Ángel Pérez Oca.

domingo, 9 de julio de 2017

DE LA PÁGINA LITERARIA "LEER EN MADRID".

viernes, 7 de julio de 2017

Su última novela, El silencio de las estrellas ha recibido el premio de ciencia-ficción mejor dotado en lengua española,  Ciudad del Conocimiento El silencio de las estrellas ya va por su segunda edición y recoge entusiasmos de sus lectores como el del astrofísico Emilio Alfarouna novela de ciencia-ficción que cumple con todos los requisitos del libro de aventuras; hay un viaje, una nave, el arribo a un nuevo mundo, el encuentro con otra civilización, peligros, héroes y un final sorprendente y bien cuidado. Pero todo ello teñido de un humanismo científico, en la estela de Arthur C. Clarke,  que suena sincero y que pone al lector frente a dos de las grandes cuestiones humanas: la soledad y la muerte.

Miguel Ángel Pérez Oca 
autor de éxito de larga trayectoria ha publicado, entre otros títulos: Los viajes del Padre Pinzón; La Cruz ausente; 25 de Mayo, la tragedia olvidada y una Trilogía sobre Copérnico de la que se vendieron, sólo de su primera parte, El Libro Secreto de Copérnico más de 65.000 ejemplares. Pérez Oca es también un reconocido ilustrador.

Ilustrador reconocido, autor de novela histórica reconocido… y escribe ciencia ficción y también recibe un premio. 

 Me remito a la frase que figura en la cabecera de mi blog El loco de las estrellas cuya lectura recomiendo a quien quiera conocerme en mis obsesiones y debilidades.  Digo allí, más o menos:

Escribo, dibujo, pienso… ¿Qué soy, un pintor, un escritor? Creo que soy una persona que se expresa como puede. Y nada más. Las clasificaciones sólo sirven para limitarnos.


Desde hace años practico la Astronomía como aficionado recalcitrante, relacionándome con eminentes profesionales que me han enseñado mucho. Y si te fijas, todas mis obras están relacionadas con el Universo, sus heroicos estudiosos del Renacimiento o con otra de mis facetas, como paréntesis literario: mi profundo amor por mi tierra, Alicante, y su historia, sobre todo su Memoria Histórica en riesgo de perderse. Mi habilidad como dibujante es innata, siempre he sabido dibujar, y siempre he leído temas de ciencia ficción. Aprendí a leer a los 4 años con De la Tierra a la Luna de Julio Verne. Así que te puedes hacer una idea de por dónde dirijo mis pasos. De hecho, apenas transito de un género a otro, solo lo traduzco a dibujos, relatos de anticipación o relatos del pasado, pero casi siempre con el mismo tema de fondo: el Cosmos ese que tenemos sobre la cabeza.


Su novela es la búsqueda de vida inteligente en otros planetas y cuando los astronautas que fueron enviados al espacio en parejas, vuelven, después de cientos de años, en la Tierra no hay nadie. ¿Qué mereceríamos como especie en esta nueva oportunidad? 

Según planteo la historia de mi novela, los protagonistas no van a tener oportunidad de reproducirse, ya que ella ha sido esterilizada anteriormente con el fin de no tener problemas de embarazo en sus viajes espaciales.

Por otro lado, según el argumento, la Humanidad no tiene futuro, más que como paso inevitable entre el homo sapiens y la futura machina sapiens de la inteligencia artificial. Ese, quizá, es el secreto del silencio de las estrellas. La inteligencia biológica es un paso breve en la evolución.

Pero han dejado dos hijos nonatos en la Tierra, que serán concebidos en un útero artificial. Son casi contemporáneos nuestros, vivirán en un futuro cercano y a ellos va dirigida en realidad la novela.


¿Dónde encontrar lectores de ciencia ficción en español con los que intercambiar opiniones, estar al día del género, una editorial de referencia? 

Me confieso un lobo solitario, alejado de modas y tendencias. Digo lo que creo que debo decir y quiero decir, sin importarme si está en la corriente o no. De hecho yo creo mi propia corriente. ¿Una editorial recomendable? Sin duda Premium, que con su Premio Ciudad del Conocimiento ha demostrado su sensibilidad en el tema. ¿Un encuentro anual? Pues el próximo Encuentro de Literatura Fantástica de Dos Hermanas, al que pienso asistir lleno de interés y curiosidad. Ya va siendo hora de que abandonemos el papanatismo filoanglosajón y dediquemos nuestra atención a los autores españoles. Creo que ahora podemos tener nuestra oportunidad.  Que no vuelva a ocurrir como con mi anterior novela de ciencia ficción, Nuestros señores químicos, que un editor me recomendó que adoptase un pseudónimo que sonara a americano.

Drones, ciberguerra… ¿escribir ciencia ficción en un mundo que ya parece de ciencia ficción? ¿Cuál es el camino del género actualmente? ¿Tiene sentido distinguir hoy en día entre soft hard sci-fi?

No sé si tiene sentido hacer distinciones. En el fondo mi novela es un vehículo que me permite hacer reflexiones filosóficas sobre temas tan eternos y trascendentales como la muerte, el tiempo... La moderna Física Cuántica y Relativista, la teoría de los Universos Paralelos de Everett, pueden llevarnos a nuevos planteamientos sobre los ancestrales temores del ser humano. Comprender que el tiempo es una ilusión, como el Arco Iris o los colores, que solo existen en nuestra mente, puede tener consecuencias muy importantes respecto a nuestra tradicional Tanatofobia… A lo mejor, lo que yo hago, más que ciencia ficción, es filosofía ficción…


Su escritor preferido de ciencia ficción es Arthur Clarke, según indicó en una entrevista reciente, ¿algún otro escritor y también algún español en esta recomendación? 

Pues no podríamos eludir al gran Isaac Asimov, a Michael Crichton, Brian Aldiss y tantos otros maestros. Y en cuanto a los españoles, permíteme que mencione a un autor que, sin ser exclusivamente de ciencia ficción, escribió una novela que a mí me parece genial. Me refiero a Alberto Vázquez Figueroa y sus Nuevos dioses. En la actualidad tenemos gente como Felix J. Palma y José A. Bonilla Hontoria… y otros muchos y muchas. Concepción Perea, Elia Barceló… y seguro que me dejo  mucha gente en el tintero. Cada cual en su estilo y en sus inquietudes es muy libre de encaminar su ciencia ficción por el camino que desee.

Yo, en particular, me guío por un código ético que me obliga a no engañar, manipular, cansar o mentir al lector. Tengo que creerme mis propios argumentos y, sobre todo, ser riguroso y respetuoso con la Ciencia. No me gustan las historias que no me puedo creer, las escriba yo o cualquier otro. Por ahí van mis preferencias.

La novela editada por Premium Editorial acaba de ser lanzada al mercado, ¿cómo va? ¿le llegan comentarios de sus lectores?  ¿qué próximas promociones tiene para ella? 

El silencio de las estrellas va muy bien y ha superado cualquiera de mis previsiones e ilusiones. De momento se está agotando la primera edición a los dos meses de aparecer en el mercado. Según me dicen mis amigos de Premium, la segunda edición saldrá a finales de este mes de julio. En cuanto a las promociones, después de pasar por las ferias de Tomares, Granada, Sevilla, Madrid y Alicante, siendo el más vendido de mi editorial y en Granada el más vendido de todas las casetas de editoriales, me voy a tomar un descanso veraniego en espera de buenas noticias. En otoño persistiré en mi lucha por presentar en sociedad a mi hijo literario.

Me llegan opiniones excelentes de los lectores, directas, incluso por la calle desde un automóvil que se detiene para felicitarme, como por medio de blogs y páginas web... en fin, que no puedo pedir más.

Miguel Ángel Pérez Oca

miércoles, 28 de junio de 2017

CARTA A RAQUEL...

         
El tema de la Tertulia de ayer era "Un hombre y una mujer se aman", y yo presenté este trabajo. Después de una reunión muy agradable, nos subimos a la terraza del hotel para ver los fuegos artificiales que se lanzan a las 12 de la noche en la playa, con motivo de las fiestas de Sant Joan.

CARTA A RAQUEL EN UN PAPEL ARRUGADO Y SUCIO.
            Mi queridísima Raquel: Espero que recibas esta carta bien de salud y sin necesidades perentorias que no hayas podido solventar con el dinero que te voy mandando. También espero que las niñas estén sanas y llenas de esperanza. Sé que llegarán a ser tan hermosas y buenas como tú y que un día nos reuniremos todos de nuevo en nuestra querida tierra siria, hoy anegada en sangre de inocentes. ¿Os tratan bien nuestros parientes turcos? Espero que el tío Yusuf os haya podido sacar al fin del campo de refugiados y os haya dado cobijo en su casa. Y espero también que las niñas vayan al colegio, que Jasmina llegue a ser doctora y que Moilida se convierta pronto en una eficiente maestra. Espero tantas cosas…
            Es la primera vez que, desde esta tierra europea donde vivo clandestinamente, he tenido la oportunidad de confiar una carta a alguien de confianza que te la haga llegar. Los gobiernos de estos países occidentales y ricos son crueles y no tienen piedad de la gente que, como nosotros, tenemos derecho a recuperar nuestras vidas y, sobre todo, a proteger a nuestras criaturas. Sin embargo, por aquí hay buenas personas que se organizan para ayudarnos. Y gracias a ellas, hoy puedo por fin escribirte.
            Supongo que te sorprendió mi primer envío de dinero, que era señal también de que estaba vivo. Pero tardé en poder empezar a ayudarte y me angustia el temor de que durante demasiado tiempo hayáis tenido que sobrevivir gracias a la caridad del tío Yusuf, al que no le sobran precisamente los recursos. Pero te voy a contar mi odisea en busca de esta tierra de promisión que habría de acogernos si los seres humanos no padeciésemos la fiebre del egoísmo, individual o colectivo y mal llamado patriotismo.
            Sabes que me fugué del campo de refugiados aquella madrugada lluviosa y triste en que te besé por última vez. Las niñas dormían y no quise despertarlas, aunque el recuerdo del roce de mis labios en su frente todavía desborda mi memoria. El tío Yusuf me facilitó el traslado hasta la frontera con Bulgaria, que traspasé con ayuda de mafiosos a los que tuve que pagar con el poco dinero que él me había podido conseguir. Vagué con otros huidos por una tierra hostil, perseguidos por una policía implacable que al fin nos capturó y nos maltrató antes de devolvernos a Turquía. Me internaron en un campo diferente del que ocupáis y yo no podía resistir estar tan cerca de vosotras y no veros. Así que me escapé de nuevo y, esta vez, pude llegar a Libia, trabajando gratis para unos contrabandistas que me abandonaron en una playa inhóspita. He atravesado desiertos y campos de batalla. He tenido que fingirme integrista, chiita ortodoxo e incluso cristiano copto, y trabajar para explotadores y criminales. Y así llegué un día a Marruecos. Tuve que colaborar, lleno de repugnancia moral, con traficantes de drogas, con el fin de poder pagar mi pasaje en una lancha neumática en la que nos metieron a cincuenta personas, entre las que había mujeres embarazadas y niños pequeños. La travesía fue un infierno y más cuando la barca empezó a desinflarse y llenarse de agua. La gente gritaba angustiada, hasta que vimos venir un barco español que acudía en nuestra ayuda. Me volvieron a ingresar en un albergue de refugiados, pero temiendo que me mandaran a Turquía, me escapé otra vez con varios compañeros y ahora nos dedicamos a vender cosas por las calles, escondiéndonos de los policías y durmiendo en una casa abandonada que comparto con veinte compañeros de infortunio.
            Sé que un día mejorarán las cosas. No sé si existe Dios, ya sabes de mi falta de fe religiosa, pero espero que la gente de aquí resulte ser digna de tener fe en ella. Porque te añoro, a ti y a las niñas, y por las noches sueño con tu cálido vientre. Dicen que cuando un hombre y una mujer se aman, no existe la distancia. Pero es mentira, cuando un hombre y una mujer se aman, la distancia duele, duele mucho.
Dale un beso de mi parte a las niñas y recibe otro muy apasionado de tu esposo,

Caleb.                                             (Por la transcripción: M. A. Pérez Oca).

sábado, 24 de junio de 2017

DE LA PÁGINA WEB DE EDITORIAL PREMIUM.

Publicaciones
El próximo jueves, 29 de junio, a partir de las 19:00 horas, Miguel A. Pérez Oca firma su novela El silencio de las estrellas, I Premio de Novela de Ciencia Ficción Ciudad del Conocimiento, en la Feria del Libro de Alicante.
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Será en el stand del Gremio de Libreros de Alicante. El silencio de las estrellas es, este año, el libro más vendido de Premium Editorial en todas las Ferias del Libro donde autor o editorial han participado. Con motivo de la celebración del Encuentro de Literatura Fantástica de Dos Hermanas el 7 y 8 de octubre, el autor volverá a Sevilla para presentar allí la segunda edición de El silencio de las estrellas.